EL CAMINO: "YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE VA AL PADRE SINO POR MÍ". (JUAN 14:6)

"BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA, Y TODO LO DEMÁS SE OS DARÁ POR AÑADIDURA". (MATEO 6:33)

"Y EN NINGÚN OTRO HAY SALVACIÓN, PORQUE NO HAY OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO DADO A LOS HOMBRES, EN EL CUAL PODAMOS SER SALVOS". (HECHOS 4:12)

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miércoles, 24 de enero de 2024

Oración de Liberación por los hijos


 

Esta oración fue recomendada por el Padre Chad Ripperger, y cae en la categoría de oraciones para atar los planes del enemigo; desatar los planes de Dios.

Una de las pruebas más dolorosas que enfrentan los padres es cuando sus hijos abandonan la fe. Sucede más de lo que la gente se da cuenta.

A menudo, las incursiones de nuestros hijos en el ocultismo son el resultado de una influencia demoníaca, lo que significa que podemos usar una oración de liberación  para contrarrestar esta influencia.

La siguiente oración de liberación  no es específicamente para la conversión de hijos. Es una oración general de liberación, pero puede usarse en usted y en cualquier persona sobre la que tenga autoridad, como sus hijos.

A los demonios les encantaría reclamar a nuestros hijos como propios, pero Dios es todopoderoso y no permitirá que eso suceda.

La siguiente oración se encuentra en el libro del Padre Chad Ripperger de oraciones para atar y desatar: Deliverance Prayers –For Use By the Laity (Oraciones de liberación - Para uso de los laicos, con el fin de ayudar en la guerra espiritual).

 

ORACIÓN

 

Espíritu de N., te ato en el Nombre de Jesús, por el poder de la Preciosísima  Sangre  de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel Arcángel, los Benditos Apóstoles, Pedro y Pablo y todos los santos, y te ordeno que dejen a _______ (Nombre de la persona u objeto) y que vayan al pie de la Santa Cruz para recibir tu sentencia, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



"N" puede ser cualquier vicio o problema en particular contra el que reza. Por ejemplo, si su hijo está cohabitando, es posible que desee rezar contra el espíritu de fornicación – fornicationis en Latin.

Se puede encontrar una lista de nombres de espíritus en el libro del Padre Chad Ripperger, Oraciones de liberación: para uso de los laicos.

Esta oración católica de liberación  puede usarse para cualquier batalla espiritual con la que estés lidiando y para cualquier persona sobre la que tengas autoridad, como tus hijos.


lunes, 4 de septiembre de 2023

Nuevo Mensaje en Akita

 



NUEVO MENSAJE EN AKITA

Akita (Martes, 05-11-2019) Cuarenta y seis años después del último mensaje recibido en las apariciones de Nuestra Señora de Akita, Japón, reconocidos como auténticas por parte de la Iglesia, la vidente Hna. Agnes Sasagawa reportó haber recibido un nuevo mensaje. El domingo 6 de octubre de 2019, alrededor de las 3.30, un ángel se le manifestó y mencionó una instrucción directamente dirigida a la religiosa.

“Es bueno que le diga esto a todos: cúbranse de cenizas y recen el rosario penitente todos los días. Y usted, debe convertirse en una niña y ofrecer sacrificios todos los días”. 

La religiosa tiene 88 años de edad y sufre afecciones de salud propias de su edad, habiendo experimentado recientemente una curación providencial de un tumor en su cuello.

La vidente expresó que sintió dudas de difundir el mensaje, pero al asistir a la Eucaristía notó que la liturgia dos días después incluyó la profecía de Jonás, que pidió el arrepentimiento empleando los mismos signos pedidos por el ángel. Al sentir que el mensaje a pesar de ser una revelación privada no contradecía lo que Dios mismo ha comunicado reiteradamente dio noticia del hecho.

Cuestionada sobre la fidelidad de la historia, la emisora manifestó en un comunicado oficial su respaldo a la redacción de la noticia, así como a las fuentes que la transmitieron al medio de comunicación. “Particularmente, sabemos que la Hermana Agnes ha sufrido mucho desde el último mensaje de Akita, y nos preocupa que este nuevo mensaje, este simple llamado al arrepentimiento, que obtuvimos a través de fuentes cercanas a ella, haya comenzado nuevas tribulaciones para ella y para sus confidentes”, expresó el medio. “No tenemos ninguna razón para asumir los riesgos asociados con la publicación de una historia sensacionalista, como este nuevo mensaje de la Hermana Agnes Sasagawa, que no sea en nombre de las fuentes, que son confiables y valientes, y que nos han pedido que difundamos directamente su mensaje”.

“El nuevo mensaje nos pide a cada uno de nosotros rezar un Rosario Penitente diariamente, y cubrirnos de cenizas como lo hicieron los residentes de Nínive al escuchar la profecía de Jonás”, concluyó el comunicado sobre el reporte. “Hasta que podamos obtener más información de nuestra fuente, les pedimos a ustedes, nuestros hermanos y hermanas en Cristo, que disciernan con fe y razón la veracidad de la historia, y les agradecemos su prudencia y preocupación devota por la integridad del legado de Nuestra Señora de Akita y la reputación de sus mensajeros”.

La fecha de la nueva revelación privada de la religiosa, como ha sido notado en diversos medios de comunicación, coincidió con la apertura de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica en Ciudad del Vaticano. Y con los primeros casos de Covid en China.


ROSARIO PENITENTE
(con un rosario tradicional)

“Cúbranse de cenizas y recen el Rosario Penitente.”


Modo de rezarlo: Se reza los cinco misterios de la misma forma:

Se reza con los Misterios Dolorosos.

Primer Misterio Doloroso: La oración de Jesús en el Huerto.

En vez del Padrenuestro se reza:

¡Oh! Jesús te ofrezco ese sacrificio por tu amor, por la conversión de los pecadores, en reparación de los pecados que tanto ofenden al inmaculado corazón de María.

“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores”.

En vez de las Avemarías se reza 10 veces:

¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman!

Al terminar el misterio:

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia.

Y danos Santos sacerdotes, Santos religiosos, misioneros y laicos Santos comprometidos con la fe de tu Iglesia, escúchanos Señor, regálanos la paz y aumenta nuestra fe. Dios Mío te amo en agradecimiento a las Gracias que me has concedido. Amén.

Y así se repite los 5 misterios cambiando cada misterio de dolor de acuerdo a:

Segundo misterio Doloroso: La Flagelación de nuestro Señor Jesucristo.

Tercer misterio Doloroso: La Coronación de Espinas.

Cuarto Misterio Doloroso: El Camino al Calvario con La Cruz cuesta.

Quinto Misterio Doloroso: La Crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Al final de los cinco misterios se dice:

Santo Dios, Santo fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero (3 veces).



sábado, 21 de enero de 2023

Obispo brasileño autoriza oración para devoción privada a Benedicto XVI


OBISPO BRASILEÑO AUTORIZA ORACIÓN PARA DEVOCIÓN PRIVADA A BENEDICTO XVI

El obispo Carlos Rossi Keller autorizó y publicó una oración para la devoción privada al Papa Benedicto XVI. El obispo señaló igualmente que las gracias atribuidas a la intercesión del Papa Benedicto XVI deben ser comunicadas al Vicariato de Roma.


Un obispo autorizó y publicó una oración para la devoción privada al Papa Benedicto XVI, quien murió el 31 de diciembre de 2022 a la edad de 95 años en Roma.

El obispo Carlos Rossi Keller de la Diócesis de Frederico Westphalen en el estado brasileño de Rio Grande do Sul publicó la oración en portugués, español, francés e italiano.

“Como hijos de la Iglesia debemos orar y pedir a Dios su eterno descanso en el cielo”, dijo el prelado al compartir la oración en portugués en su página de Facebook.

“Pero como testimonios de su entrega generosa a Dios y sabiendo que sus últimas palabras fueron ‘Señor, te amo’, también podemos pedir en privado su intercesión”, explicó Rossi.

En su mensaje, el prelado subrayó que “de acuerdo con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que de ninguna manera se pretende impedir el juicio de la autoridad eclesiástica y que esta oración no tiene ningún propósito para el culto público”.

El obispo señaló igualmente que las gracias atribuidas a la intercesión del Papa Benedicto XVI deben ser comunicadas al Vicariato de Roma, mediante carta dirigida a la siguiente dirección:

 Su Eminencia Cardenal Vicario para la Diócesis de Roma 

Plaza de San Juan de Letrán 

6, 00184 Roma RM, Italia

 

La oración para la devoción privada

ORACIÓN:

Dios eterno y todopoderoso, que inspiraste en el corazón de tu siervo el Papa Benedicto XVI el sincero deseo de encontrarte y anunciarte, haciéndose humilde “cooperador de la verdad” y ofreciéndose como siervo, por Cristo y por la Iglesia, hazme saber amar también a la Iglesia de Cristo y poder seguir en mi vida las verdades eternas que ella anuncia.

Dígnate, Señor, glorificar a tu servidor, el Papa Benedicto XVI, y conceder, por su intercesión, el favor que ahora te pido (menciona tu petición). 

Amén.

Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


¡Benedicto XVI, ruega por nosotros!



domingo, 20 de noviembre de 2022

Oración de Consagración del Género Humano a Cristo Rey


Esta oración fue prescrita por Pío XI en 1925 para la fiesta de Cristo Rey

CONSAGRACIÓN DEL GÉNERO HUMANO A CRISTO REY

¡Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano!, míranos humildemente postrados delante de tu altar; tuyos somos y tuyos queremos ser y a fin de poder vivir más estrechamente unidos Contigo, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a tu Sacratísimo Corazón.

Muchos, por desgracia, jamás te han conocido; muchos, despreciando Tus mandamientos, te han desechado. Oh, Jesús benignísimo, compadécete de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a tu Corazón Sacratísimo.

Oh, Señor, sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Ti, sino también de los pródigos que te han abandonado; haced que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria. Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Ti: devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que, en breve, se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor. Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría o del islamismo;  dígnate atraerlos a todos a la luz de Tu reino. Mira, finalmente, con ojos de misericordia a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue tu predilecto: descienda también sobre ellos como bautismo de redención y de vida, la sangre que un día contra sí reclamaron. 

Concede, oh, Señor, incolumidad y libertad segura a Tu Iglesia; otorga a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no suene sino esta voz: ¡Alabado sea el Corazón Divino, causa de nuestra salud, a Él entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos! 

Amén.

 

 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Solemnidad de todos los Fieles Difuntos


"Depositad este cuerpo mío en cualquier sitio, sin que os de pena. Solo os pido que dondequiera que estéis, os acordéis de mí ante el altar del Señor".
(Palabras de Santa Mónica en su lecho de muerte. 
San Agustín, Confesiones, IX, 11)


SOLEMNIDAD DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS
FIESTA: 2 DE NOVIEMBRE

Los fieles difuntos, a quienes recordamos en esta fecha y también durante este mes de noviembre, son aquellas personas que nos han precedido en el paso a la eternidad, y que aún no han llegado a la presencia de Dios en el Cielo.

Son almas que han sido fieles a Dios, pero que se encuentran en estado de «purificación» en el Purgatorio, en el cual están como «inactivos»; es decir, ya no pueden «merecer» por ellos mismos. Por esta razón, es costumbre en la Iglesia Católica orar por nuestros difuntos y ofrecer Misas por ellos, como forma de aliviarles el sufrimiento de su necesaria purificación antes de pasar al Cielo.
(Ver CIC #1031-32 y 2Mac.12,46)

El recuerdo de nuestros seres queridos ya fallecidos nos invita también a reflexionar sobre lo que sucede después de la muerte; es decir, Juicio: Cielo, Purgatorio o Infierno.

Primero hay que recordar que la muerte es el más importante momento de la vida del hombre: es precisamente el paso de esta vida temporal y finita a la vida eterna y definitiva. También hay que pensar que la muerte no es un momento desagradable, sino un paso a una vida distinta. Bien dice el Prefacio de Difuntos: «la vida no termina, se transforma y al deshacerse nuestra morada terrenal adquirimos una mansión eterna». Por lo tanto, la muerte es un paso al que no hay que temer.

Sabemos que fuimos creados para la eternidad, que nuestra vida sobre la tierra es pasajera y que Dios nos creó para que, conociéndolo, amándolo y sirviéndolo en esta vida, gozáramos de Él, de su presencia y de su Amor Infinito en el Cielo, para toda la eternidad ... para siempre, siempre, siempre.

De las opciones que tenemos para después de la muerte, el Purgatorio es la única que no es eterna. Las almas que llegan al Purgatorio están ya salvadas, permanecen allí el tiempo necesario para ser purificadas totalmente. La única opción posterior que tienen es la felicidad eterna en el Cielo.

Sin embargo, la purificación en el Purgatorio es «dolorosa». La Biblia nos habla también de «fuego» al referirse a esta etapa de purificación. «La obra de cada uno vendrá a descubrirse. El día del Juicio la dará a conocer. El fuego probará la obra de cada cual… se salvará, pero como quien pasa por fuego» (1a. Cor. 3, 13-15).

Y nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica: «Los que mueren en la gracia y amistad con Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de la muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del Cielo». (#1030)

La purificación es necesaria para prepararnos a la «Visión Beatífica», para poder ver a Dios «cara a cara». Sin embargo, el paso por la purificación del Purgatorio ha sido obviado por algunos. Todos los santos —los canonizados y los anónimos— son ejemplos de esta posibilidad.

¡Es posible llegar al Cielo directamente! Y, además, es deseable obviar el Purgatorio, ya que no es un estado agradable, sino más bien de sufrimiento y dolor, que puede ser corto, pero que puede ser también muy largo. Por eso es aconsejable aprovechar las posibilidades de purificación que se nos presentan a lo largo de nuestra vida terrena, pues el sufrimiento tiene valor redentor y efecto de purificación. Al respecto nos dice San Pedro, el primer Papa:

«Dios nos concedió una herencia que nos está reservada en los Cielos. Por esto debéis estar alegres, aunque por un tiempo quizá sea necesario sufrir varias pruebas. Vuestra fe saldrá de ahí probada, como el oro que pasa por el fuego, hasta el día de la Revelación de Cristo Jesús, en que alcanzaréis la meta de vuestra fe: la salvación de vuestras almas» (1a.Pe. 1, 3-9).

La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios. "No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos".

Nuestra oración por los muertos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión a nuestro favor. Los que ya están en el cielo interceden por los que están en la tierra para que tengan la gracia de ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna.

Para aumentar las ventajas de esta fiesta litúrgica, la Iglesia ha establecido que, si nos confesamos, comulgamos y rezamos el Credo por las intenciones del Papa entre el 1 y el 8 de noviembre, “podemos ayudarles obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados”. (CEC 1479)



"Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios".
(San Agustín)


ORACIONES A NUESTROS FIELES DIFUNTOS

Oración de santa Gertrudis la Grande

Nuestro Señor le dijo a Santa Gertrudis la Grande, que esta oración puede librar 1000 almas del purgatorio cada vez que se rece:

Padre Eterno, yo te ofrezco la Preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús, en unión con las Misas celebradas hoy día a través del mundo, por todas las Benditas Ánimas del Purgatorio, por todos los pecadores del mundo, por los pecadores en la Iglesia Católica, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia, Amén.


Oración por nuestros seres queridos

Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor. Amén.

Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua.

Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén.


Oración de recomendación del alma a Cristo

Señor, te encomendamos el alma de tu siervo(a) ... (mencione su nombre) y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra.

Reconócela, Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños, sino por ti, único Dios vivo y verdadero, porque no hay otro Dios fuera de Ti ni nadie que produzca tus obras.

Llena, Señor, de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la concupiscencia.

Porque, aunque haya pecado, jamás negó al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo; antes bien, creyó, fue celoso de la honra de Dios y adoró fielmente al Dios que lo hizo todo.

Oración a Nuestra Señora Auxiliadora de las almas del Purgatorio 

O Gloriosa Virgen María, creemos que Dios os dio todas las gracias para suavizar las penas de las almas del Purgatorio e incluso para liberarlas, por eso acudimos a vos con confianza.

O Virgen María, venimos a llamar a la puerta de vuestro corazón maternal. Mirad las penas que enduran estas almas en el fuego purificador, mirad los tormentos de estas almas privadas de la visión de Dios, que Le vieron un corto instante, mirad la impotencia de estas para procurarse el mínimo alivio, mirad su resignación y su sumisión a la justicia divina.

O Madre de misericordia, os suplicamos, visitéis estas pobres almas y les deis alivio y consuelo.

O Virgen poderosa, cuyos méritos son inmensos, abreviad el tiempo de su expiación.

O Reina del cielo, nos atrevemos a pediros que liberéis todas las almas posibles, a cada una de vuestras visitas.

O Madre de bondad, os rogamos más especialmente por las almas olvidadas del Purgatorio. Amén.


Oración a san Miguel Arcángel    

Gran San Miguel, que Dios encargó de introducir en el cielo las almas de los elegidos, te ruego por todos aquellos que quise y que ya no están.

Dignaos visitarles, asistirles y socorrerles en medio de las llamas que les queman, en la oscura prisión donde están. Haced que Dios las admita lo más pronto posible en el lugar del enfriamiento, de la luz y de la paz.

Y cuando venga para mi alma, la hora de bajar a esa oscura estancia, os conjuro, interceder por ella y venid a ayudarla. Amén.

Oración al Santo Cura de Ars
  
O Santo Cura de Ars, que Dios todopoderoso y misericordioso te hizo admirable por tu celo apostólico y tu constante devoción a la oración y penitencia, obtén de todos los sacerdotes, la misma virtud y celo apostólico.

Vos, que tuvisteis un corazón puro, interceded por todos los sacerdotes, para que conserven sin mancha el carácter de su ordenación. Que obtengan y mantengan una admirable devoción a las Ánimas Benditas del Purgatorio, y se dignen en ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por ellas durante toda su vida.

Que sean un ejemplo de firmeza en la fe e intrépidos en la propagación del Reinado de Nuestro Señor en la tierra.

Que propaguen sin desfallecer la Verdad revelada, y que extiendan entre sus feligreses el amor a la oración, en particular por las almas del Purgatorio.

Os pedimos humildemente por vuestra intercesión, que, a través de nuestras oraciones, podamos aliviar las almas del Purgatorio, en particular la de los sacerdotes, obispos y papas que aún permanecen en él.

Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Letanías por las Almas del Purgatorio

Señor ten Misericordia de nosotros.
Señor ten Misericordia de nosotros.

Cristo ten Misericordia de nosotros.
Cristo ten Misericordia de nosotros.

Señor ten Misericordia de nosotros.
Señor ten Misericordia de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial; ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo redentor del mundo; ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo; ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios; ten misericordia de nosotros.

Santa María, auxiliadora de las almas del purgatorio; ruega por nosotros.

Responderemos a cada invocación: Ten misericordia, Señor.

Por mis hermanos y parientes.
Por todos mis bienhechores espirituales y temporales.
Por los que han sido mis amigos y súbditos.
Por cuantos debo amor y oración. 
Por cuantos he perjudicado y dañado.
Por los que han faltado contra mí. 
Por aquellos a quienes profesáis predilección.
Por los que están más próximos a la unión con Vos.
Por los que os desean más ardientemente.
Por los que sufren más.
Por los que están más lejos de su liberación.
Por los que menos auxilio reciben. 
Por los que más méritos tienen por la Iglesia.
Por los que fueron ricos aquí, y allí son los más pobres.
Por los poderosos, que ahora son como viles siervos.
Por los ciegos que ahora reconocen su ceguera.
Por los vanidosos que malgastaron su tiempo.
Por los pobres que no buscaron las riquezas divinas.
Por los tibios que muy poca oración han hecho.
Por los perezosos que han descuidado tantas obras buenas.
Por los de poca fe que descuidaron los santos Sacramentos.
Por los reincidentes que sólo por un milagro de la gracia se han salvado.
Por los padres que no vigilaron bien a sus hijos.
Por los superiores poco atentos a la salvación de sus súbditos.
Por los pobres hombres, que casi sólo se preocuparon del dinero y del placer.
Por los de espíritu mundano que no aprovecharon sus riquezas o talentos para el Cielo.
Por los necios, que vieron morir a tantos no acordándose de su propia muerte.
Por los que no dispusieron a tiempo de su casa, estando completamente desprevenidos para el viaje más importante.
Por los que juzgaréis tanto más severamente, cuánto más les fue confiado.
Por los pontífices, reyes y príncipes.
Por los obispos y sus consejeros. 
Por mis maestros y pastores de almas.
Por los sacerdotes de nuestra diócesis.
Por los sacerdotes y religiosos de la Iglesia católica.
Por los defensores de la santa fe. 
Por los caídos en los campos de batalla.
Por los sepultados en los mares.
Por los muertos repentinamente.
Por los fallecidos sin recibir los santos sacramentos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo; dales el descanso eterno. (Tres veces)

Oremos:

Oh Dios, Creador y Redentor del mundo, perdona los pecados de tus servidores y servidoras, que la inconsciencia de los hombres olvida en el Purgatorio.

Permitid que nuestras oraciones les permita obtener la liberación por la que tanto suspiran.

Señor, vos que castigáis con pesar, y nos mandáis rezar por quienes amáis, dignaos abrir las puertas del Cielo a las almas que han salido de este mundo, y dadles el reposo y la felicidad eterna.

Os lo pido, por la mediación de Nuestra Señora Auxiliadora de las almas del Purgatorio y por todos los Santos. Amén.

Novena Corta por las Ánimas Benditas
(Rezar durante nueve días consecutivos)

Señor Jesús, Juez universal, ante quien debemos dar cuenta de nuestras obras en esta vida y en la otra, danos la gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo místico, muertos ya en tu gracia.

Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, los de tu Madre Dolorosa y los de todos los santos, como expiación de sus pecados, y llévalos pronto a gozar de tu compañía.

María, Madre de Misericordia, acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu Hijo, intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas a la admirable luz de su gloria donde gocen de tu dulcísima visión y de la visión de tu Hijo Jesús bendito.

Glorioso Patriarca San José, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio.

Señor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo para que no las dejes en el Purgatorio por más tiempo, sino que mandes a tus santos ángeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraíso, pues, como esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer ya los gozos eternos.

Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Oración para la liberación de las Almas del Purgatorio, penetrándose en los sentimientos de Nuestra Señora de los Dolores, cuando ella recibió en sus brazos a su Divino Hijo.

¡Oh Fuente Inagotable de Verdad, cómo estáis tan agotada!
¡Oh Sabio Doctor de los hombres, cómo te has vuelto mudo!
¡Oh Esplendor de la Luz Eterna, cómo estáis tan apagado!
¡Oh Amor Verdadero, cómo tu hermosa figura se ha deformado!
¡Oh Altísima Divinidad, cómo me haces ver a mí en una tan grande pobreza!
¡Oh Amor de mi corazón, cuán grande es Tu bondad!
¡Oh Delicia de mi corazón, cuán excesivos y múltiples han sido tus dolores!

Señor mío Jesucristo, Tú que tienes en común con el Padre y el Espíritu Santo una sola y misma naturaleza, ten piedad de toda criatura y principalmente de las almas del Purgatorio. Amén.

Nota explicativa: Esta oración fue aprobada por el Papa Inocencio XI (Papa de 1676 a 1689) que concedió la liberación de quince almas del Purgatorio cuantas veces se rece dicha oración).

—Los Papas Clemente III (Papa de 1187 a 1191) y Benedicto XIV (Papa de 1724 a 1730) la enriquecieron con Indulgencia Plenaria.

—S.S. Pío IX (1792-1878; Papa desde 1846) confirmó esas disposiciones y agregó 100 días de indulgencia.

Se recomienda vivamente rezarla todos los días e implorar gracias particulares o especiales a cada una de las quince almas liberadas cada vez.


Se reza del 24 de octubre al 1 de noviembre, pero se puede rezar en cualquier época del año y en especial durante el mes e noviembre, mes de las Ánimas Benditas del Purgatorio; ellas te lo agradecerán. 



martes, 2 de agosto de 2022

María, Reina de los Ángeles


"María, nuestra Madre es reina, invoquémosla con confianza". 
(San Francisco Javier)

Oración a María Reina de los Ángeles

¡Oh Augusta Reina de los Cielos y Señora de los Ángeles!

Pues habéis recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de la serpiente infernal; dignaos escuchar benigna las súplicas que humildemente os dirigimos; enviad la santas legiones para que, bajo vuestras ordenes, combatan a los demonios,donde quiera repriman su audacia y los persigan hasta precipitarlos al abismo.

¿Quién como Dios?
Santos Ángeles y Arcángeles, defendednos y guardadnos. ¡Oh buena y tierna Madre! Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra esperanza. ¡Oh divina Madre! Enviad los Santos Ángeles para defendernos y rechazar lejos al demonio, nuestro mortal enemigo. Amén.



Ante el gran combate espiritual que libramos, Dios ha querido proveer por nosotros. Pero debemos rezar si deseamos su ayuda.

Escribe acerca de la Reina de los Ángeles el Venerable Luis Eduardo Cestac, fundador de la Congregación de las Siervas de María:


En 1863 un alma... sintió su mente elevada hacia la Santísima Virgen, quien le dijo que efectivamente, los demonios andaban sueltos por el mundo, y que había llegado la hora de rogarle como Reina de los Ángeles pidiéndole las legiones santas para combatir y aplastar los poderes infernales.

–"Madre mía", dijo esta alma, "¿ya que sois tan buena, no podrías enviarlas sin que os rogáramos?".

–"No", respondió la Santísima Virgen, "la oración es condición impuesta por Dios para alcanzar las gracias". 

– "Entonces, Madre mía", dijo el alma "¿querrías enseñarme Vos la manera de rogaros?"

Y creyó escuchar la oración “Oh Augusta Reina...”.

El señor Cestac fue el depositario de esta oración. Lo primero que hizo fue presentarla a Monseñor Lacroix, obispo de Bayona, quien le dio su aprobación. Inmediatamente mandó imprimir medio millón de ejemplares, que distribuyó gratis por todas partes.

No estará demás advertir que, durante la primera impresión, las máquinas se rompieron dos veces. La oración a la Reina de los Ángeles se extendió rápidamente y fue aprobada por muchos obispos y arzobispos. 

San Pío X concedió trescientos días de indulgencia a quienes la rezaren. 

(Imprimátur del Vicario General de Buenos Aires, 29 de febrero de 1912)

-“Regina Angelorum”, publicación de la Orden de María Reina, Pascua de 1978 



Regina angelorum

Reina de los ángeles. Si se da a María el título glorioso de Reina de los Ángeles es porque en calidad de Madre del Creador y del soberano Señor de los cielos, sobrepasa en gloria a todas las inteligencias celestes. Es lo que reconoce la Iglesia cuando canta, en el día de la Ascensión de la Santa Virgen: La Santa Madre de Dios se elevó al Reno del os cielos por encima de todos los ángeles. También los ángeles con un afecto digno de las  complacencias de Dios mismo, no dejan de expresarle la ternura de sus sentimientos que los animan, mediante exclamaciones de alegría y exclamaciones de alegría y de alegría en las bendiciones que le dan.

Fuentes: Corazones.org y Aciprensa.com

viernes, 31 de diciembre de 2021

Te Deum "A ti, oh Dios"

 


"Te Deum" ("A ti, Oh Dios") es un antiquísimo himno cristiano de alabanza y acción de gracias a Dios. Se reza cada 31 de diciembre, para dar gracias a Dios por el año que termina.

 

A TI, OH DIOS, TE ALABAMOS

A ti, oh Dios, te alabamos,

a ti, Señor, te reconocemos.

A ti, eterno Padre,

te venera toda la creación.

Los ángeles todos,

los cielos y todas las potestades te honran.

te cantan sin cesar:

Santo, Santo es el Señor,

Dios del Universo.

Los cielos y la tierra están llenos

de la majestad de tu gloria.

A ti te ensalza el glorioso coro de los Apóstoles,

la multitud admirable de los profetas,

el blanco ejército de los mártires.

A ti la Iglesia santa, extendida por toda la tierra, te proclama:

Padre de inmensa majestad,

Hijo único y verdadero, digno de adoración,

Espíritu Santo, Defensor.

Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.

Tú eres el Hijo único del Padre.

Tú para liberar al hombre, aceptaste la condición humana

sin desdeñar el seno de la Virgen

tú, rotas las cadenas de la muerte,

abriste a los creyentes el Reino del Cielo.

Tú te sientas a la derecha de Dios en la gloria del Padre.

Creemos que un día has de venir como juez.

Te rogamos, pues que vengas en ayuda de tus siervos,

a quienes redimiste con tu preciosa Sangre.

Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos

Salva a tu pueblo, Señor,

y bendice tu heredad.

R. Sé su pastor y ensálzalo eternamente.

V. Día tras día te bendecimos

R. y alabamos tu nombre para siempre,

por eternidad de eternidades.

V. Dígnate, Señor en este día

guardarnos del pecado.

R. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.

V. Que tu misericordia, Señor.

venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti.

R. En ti, Señor, confié

no me veré defraudado para siempre.

Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos.


lunes, 3 de mayo de 2021

Oraciones de Protección


ORACIONES DE PROTECCIÓN

SALMO 91

ORACIÓN DEL CREYENTE QUE REPITE CON CERTEZA:

DIOS PROTEGE AL QUE CONFÍA EN ÉL

Tú que habitas al amparo del Altísimo, a la sombra del Todopoderoso, dile al Señor: mi amparo, mi refugio… en ti mi Dios yo pongo mi confianza. Él te libra del lazo del cazador que busca destruirte, te cubre con sus alas y será su plumaje tu refugio.

No temerás los miedos de la noche, ni la flecha disparada de día, ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol. Aunque caigan mil hombres a tu lado, y diez mil a tu diestra, tú permaneces fuera de peligro; su lealtad te escuda y te protege. 

Basta que tengas tus ojos abiertos, y verás el castigo del impío, tú que dices: mi amparo es el Señor, y que haces del altísimo tu asilo, no podrá la desgracia dominarte, ni la plaga acercarse a tu morada, pues ha dado a sus ángeles la orden de protegerte en todos tus caminos. En sus manos te habrán de sostener, para que no tropiece tu pie en alguna piedra; andarás sobre víboras y leones, y pisarás cachorros y dragones. 

Pues a mí se acogió, lo libraré, lo protegeré, pues mi Nombre conoció. Me llamará… Yo le responderé; y estaré con él en la desgracia, lo salvaré y lo enalteceré; lo saciaré de días numerosos, y haré que pueda ver mi salvación.   

SALMO 23

El Señor es mi pastor, nada me faltará. 

Él me hace recostar en verdes prados, me conducen a manantiales que restauran, confortando mi alma, guiándome por senderos rectos, para gloria de su Nombre. 

Aunque atraviese un valle de tinieblas, no temeré ningún mal, porque Tú vas conmigo. Tu bastón y tu cayado me infunden aliento.

Para mí tú dispones una mesa ante los ojos de mis enemigos. Unges con bálsamo mi cabeza; mi copa rebosa. 

Bondad y Misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y moraré en la casa de Yahvé por días sin fin. 

CORAZA DE SAN PATRICIO 

Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa, la invocación de la Trinidad, la Fe en las Tres Personas, la confesión de la unidad del Creador del Universo.

Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Cristo, con su bautismo, la fuerza de su crucifixión y entierro, la fuerza de su resurrección y ascensión, la fuerza de su vuelta para el juicio de la eternidad.

Me envuelvo y ato a mí la fuerza proveniente de los méritos de todos aquellos que ya están unidos a Dios para siempre en la eternidad, especialmente la fuerza de los méritos de María Santísima, san José, san Juan Bautista y mis santos patronos.

Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza del Espíritu Santo que fortaleció a los Apóstoles en Pentecostés, la fuerza del amor de los Querubines, la obediencia de los Ángeles, el servicio de los Arcángeles, la esperanza de la resurrección para el premio, las oraciones de los patriarcas, las predicciones de los Profetas, las predicaciones de los Apóstoles, la fe de los mártires, las buenas obras de los confesores.

Me envuelvo hoy día y ato a mí el poder del Cielo, la luz del Sol, el brillo de la Luna, el resplandor del fuego, la velocidad del rayo, la rapidez del viento, la profundidad del mar, la firmeza de la tierra, la solidez de la roca.

Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Dios para orientarme, del poder de Dios para sostenerme, la sabiduría de Dios para guiarme, el ojo de Dios para prevenirme, el oído de Dios para escucharme, la palabra de Dios para apoyarme, la mano de Dios para defenderme, el camino de Dios para recibir mis pasos, el escudo de Dios para protegerme, los ejércitos de Dios para darme seguridad contra las trampas de los demonios, contra las tentaciones de los vicios, contra las malas inclinaciones de la naturaleza, contra todos los que desean el mal, de palabra, obra y pensamiento, de lejos y de cerca, estando yo solo o en la multitud.

Convoco hoy día a todas las fuerzas poderosas que están entre mí y esos males, para oponerlas contra los encantamientos de los falsos profetas, contra las leyes negras del paganismo, contra las leyes falsas de los herejes, contra la astucia de la idolatría, contra los conjuros de las brujas, brujos y magos, contra todos los que me envidian y planifican cómo destruirme, contra la curiosidad que daña el cuerpo y el alma del hombre.

Invoco a Cristo para que me proteja hoy contra el veneno, el incendio, el ahogo, las heridas, para que pueda yo alcanzar abundancia de premio.

Cristo conmigo, Cristo delante de mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo debajo de mí, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura.

Invoco a Cristo para que esté en el corazón de todo hombre que piensa en mí, Cristo en la boca de todos los que hablan de mí, Cristo en todo ojo que me ve, Cristo en todo oído que me escucha.

Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa, la invocación de la Trinidad, la fe en las Tres Divinas Personas, la confesión de la unidad del Creador del Universo, del Señor es la salvación, el Señor es la fuerza de la salvación, Cristo es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian, para servirle con santidad y justicia, en su presencia todos nuestros días. Amén. 

 ORACIÓN DE LA CRUZ PROTECTORA DE SAN BENITO 

Preferentemente en latín:

Crux Sancti Patris Benedicti

Crux Sancta Sit Míhi Lux

Non Dráco Sit Míhi Dux

Váde Rétro Sátana!

Númquam Suáde Míbi Vana

Sunt Mála Quaë Lébas

Ipse Venena Bibas

                                                                 

Castellano:

Cruz del Santo Padre Benito

Mi luz sea la Cruz Santa

No sea el demonio mi guía.

¡Apártate, Satanás!

No sugieras cosas vanas,

Pues maldad es lo que brindas. 

Bebe tú mismo el veneno.                                                                                           

 ORACIÓN DE LIBERACIÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA

Haciendo la señal de la cruz dirás con mucho fervor:

He aquí la Cruz del Señor,+

Huid, potestades enemigas:+

El león Judà, descendiente de David,+

Ha vencido. Aleluya.

Este exorcismo usado frecuentemente por San Antonio es muy eficaz contra las tentaciones del demonio, como lo prueban muchísimos ejemplos. Constituyen esas palabras el breve o carta de San Antonio que él mismo escribió y entregó a una devota suya para librarla de una fuerte y tenaz tentación. 


ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL 

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del Demonio. Reprímalo Dios, pedimos suplicantes. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha concedido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

 

ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA GUARDA

Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.
Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas ni de noche ni de día, escucha mis oraciones y todos mis pasos guía. Que vaya siempre contigo al Dios que te me confía. Gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía. Amén. 


 SÚPLICA ARDIENTE A LOS SANTOS ÁNGELES