EL CAMINO: "YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE VA AL PADRE SINO POR MÍ". (JUAN 14:6)

"BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA, Y TODO LO DEMÁS SE OS DARÁ POR AÑADIDURA". (MATEO 6:33)

"Y EN NINGÚN OTRO HAY SALVACIÓN, PORQUE NO HAY OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO DADO A LOS HOMBRES, EN EL CUAL PODAMOS SER SALVOS". (HECHOS 4:12)

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sábado, 23 de noviembre de 2019

No te rindas con aquellos que piensan que Bergoglio es Papa

“Rogad por mí, para que no huya por miedo a los lobos”. (Papa Benedicto XVI)

NO TE RINDAS CON AQUELLOS QUE PIENSAN QUE BERGOGLIO ES PAPA
Confesiones de un fraile obstinado y de mente perezosa

No renuncies a convencer a tus hermanos que aceptaron sin crítica que Bergoglio es el Papa. Sigue intentando comunicarte con ellos y dales algo de tiempo. 
La mayoría de las personas están demasiado ocupadas con sus propias vidas o aún no están intelectualmente o emocionalmente preparadas para escuchar que el Papa Benedicto XVI sigue siendo el Papa porque nunca renunció válidamente.
Para ayudarlo a comprender esto, hasta el otoño pasado yo fui uno de estos católicos.
El 11 de febrero de 2013, estaba en Roma. Estaba estudiando teología y derecho canónico en la Facultad de San Buenaventura. Cuando regresé de las clases esa tarde, mi casera llamó a mi puerta y me preguntó: "¿Has oído, el Papa renunció!" - "¡¿Qué, dije?!"Debería haber intentado inmediatamente averiguar qué dijo realmente el Papa.
Pero no lo hice. (Lo cual puede ser repetido en cada paso)
Debería haber sospechado de inmediato que los periodistas estaban jugando con los hechos.
Del 12 al 16 de febrero: los días siguientes, debería haber ido al Vaticano para obtener una copia del latín.
En mi clase de Derecho Canónico, debería haber hecho una pregunta sobre la Renuncia, o al menos haber buscado a mi profesor al respecto. A medida que pasaban los días, sospechaba que el texto en latín no se publicaría. Debería haber mantenido mi sospecha y haber actuado en consecuencia.
Un amigo en Internet me envió una copia del llamamiento del Prof. Radaelli al Papa para que retirara su Renuncia. Lo leí y debería haberme esforzado por entenderlo mejor.
Debería haber prestado atención a todo lo que estaba sucediendo el 28 de febrero.
Debería haber ido al Vaticano para hablar con algún cardenal u obispo para entender lo que había sucedido Luego llegó el Cónclave y Bergoglio fue elegido. El blog Rorate Caeli publicó inmediatamente una denuncia, diciendo que este hombre era un hereje y un loco delirante. Debería haberlos tomado más en serio.
Llegué a saber cada vez más que Bergoglio era un loco de izquierdas. Eso debería haberme dado algún motivo para investigar cómo y por qué tuvo lugar la Renuncia.
La traducción al inglés de la Ley se publicó a fines de marzo de 2013. Sabía que la demora significaba que algo "estaba podrido en Dinamarca". 

Por lo tanto, debería haber mirado el latín (soy casi fluido en latín).Dejé pasar los meses.
Dejé pasar los años.
2016: Alguien me dijo que Ann Barnhart decía que la Renuncia no era válida. "¿Quién es Barnhardt, pregunté?" "Ella es la mujer que quemó el Corán en video". "Oh, dije, Hmm". Debería haber buscado para saber lo que había dicho, ya que vale la pena escuchar a cualquiera que sea capaz de quemar un Corán.
Luego, unos meses después, alguien me dijo que Ganswein había dicho en su charla en el gregoriano que Benedicto todavía era papa. Debería haber investigado.
En 2017, alguien me habló nuevamente de Barnhardt. Debería haberme tomado el tiempo de encontrar su blog.
Luego, alguien me dijo que el padre Gruner dijo que la renuncia era inválida en algún video. Debería haber investigado esto, porque sé que el Padre. Gruner no era un loco.
En 2018, en la primavera, alguien me habló de Barnhardt nuevamente. Esta vez encontré su blog y leí un poco. Debería haberlo leído todo y haber escuchado sus videos.
En agosto de 2018, alguien me habló de Barnhardt nuevamente, y leí su argumento central. Parecía tener un buen argumento. Debería haber abierto mi versión latina del Código de Derecho Canónico y haber visto lo que Benedicto había dicho en latín.
En septiembre de 2018, el tema se volvió más discutido, ya que Veri Catholici a principios de mes estaba proponiendo un Segundo Sínodo de Sutri. Así que miré más sobre el tema, pero no lo suficiente. Todavía estaba leyendo la traducción al inglés del Código (de Derecho Canónico), a pesar de que tenía el de latín en mi estantería. 

Podría haberlo abierto.
En octubre de 2018, escuché a alguien decir que Pentin citó a Bux acerca de que posiblemente haya un error sustancial en el acto de la Renuncia. Sé de Bux y sé que es un teólogo de renombre. Así que leí el Texto de la Renuncia en latín y el Código de Derecho Canónico en latín y vi de inmediato que la Renuncia NO ES VÁLIDA. Debería haber hecho algo.
Pero no lo hice.
En noviembre de 2018, después de enterrar a mi madre, tuve más tiempo, ahora que no me ocupaba de ella durante la noche, para examinar este problema de error sustancial. Vi que el problema era grave y necesitaba ser estudiado. Finalmente resolví hacer lo que Mons. Bux dijo e investigué el problema.
Entonces escribí mi cuestión escolástica, reuniendo todos los argumentos de ambos lados del debate.

CONCLUSIÓN

A menudo me pregunto por qué es tan difícil convencer a otros de la verdad de la renuncia fallida. Y tú también puedes hacerlo. Tal vez esté tentado a renunciar a hacer comprender a los que no quieren escuchar ni preocuparse.
Espero que esta sincera confesión mía lo anime a USTED a darse cuenta de que algunas de las almas más grandes y celosas en la lucha por el Papa Benedicto pueden estar entre aquellos sacerdotes y religiosos que en muchas ocasiones lo han ignorado a usted o este tema, o aún no han considerado seriamente eso. Justo como lo hice durante 6 años.


Fuente: From Rome
Visto en: Religión, la Voz Libre


viernes, 14 de junio de 2019

Eucaristía para los divorciados vueltos a casar



El 12 de junio hizo dos años de esta foto, donde se celebra una “misa” para que comulguen los divorciados vueltos a casar después de un camino de “discernimiento y acompañamiento”. Hoy, tras leer el Evangelio del día* (san Mateo 5, 27-32), me ha parecido conveniente recordarlo, y recordar qué permite Bergoglio en su Exhortación Apostólica Postsinodal AMORIS LAETITIA, que tras idas y venidas de mucho marear la perdiz, por fin quedó patente en la respuesta dada a la carta de los obispos de Buenos Aires que les dejo aquí a continuación y que ha sido recogida en la web del Vaticano como textos Magisteriales de Francisco.

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A LOS OBISPOS DE LA REGIÓN PASTORAL DE BUENOS AIRES
EN RESPUESTA AL DOCUMENTO
"CRITERIOS BÁSICOS PARA LA APLICACIÓN DEL CAPÍTULO VIII DE LA AMORIS LAETITIA"

Mons. Sergio Alfredo Fenoy

Delegado de la Región Pastoral Buenos Aires

Querido hermano:

Recibí el escrito de la Región Pastoral Buenos Aires “Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amoris laetitia”. Muchas gracias por habérmelo enviado; y los felicito por el trabajo que se han tomado: un verdadero ejemplo de acompañamiento a los sacerdotes... y todos sabemos cuánto es necesaria esta cercanía del obispo con su clero y del clero con el obispo. El prójimo “más prójimo” del obispo es el sacerdote, y el mandamiento de amar al prójimo como a sí mismo comienza, para nosotros obispos, precisamente con nuestros curas.
El escrito es muy bueno y explícita cabalmente el sentido del capitulo VIII de Amoris laetitia. NO HAY OTRAS INTERPRETACIONES. Y estoy seguro de que hará mucho bien. Que el Señor les retribuya este esfuerzo de caridad pastoral.

Y es precisamente la caridad pastoral la que nos mueve a salir para encontrar a los alejados y, una vez encontrados, a iniciar un camino de acogida, acompañamiento, discernimiento e integración en la comunidad eclesial. Sabemos que esto es fatigoso, se trata de una pastoral “cuerpo a cuerpo” no satisfecha con mediaciones programáticas, organizativas o legales, si bien necesarias. Simplemente: acoger, acompañar, discernir, integrar. De estas cuatro actitudes pastorales la menos cultivada y practicada es el discernimiento; y considero urgente la formación en el discernimiento, personal y comunitario, en nuestros Seminarios y Presbiterios.

Finalmente quisiera recordar que Amoris laetitia fue el fruto del trabajo y la oración de toda la Iglesia, con la mediación de dos Sínodos y del Papa. Por ello les recomiendo una catequesis completa de la Exhortación que ciertamente ayudará al crecimiento, consolidación y santidad de la familia.

Nuevamente les agradezco el trabajo hecho y los animo a seguir adelante, en las diversas comunidades de las diócesis, con el estudio y la catequesis de Amoris laetitia.

Por favor, no se olviden de rezar y hacer rezar por mí. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,

Vaticano, 5 de septiembre de 2016

Francisco

***

Región pastoral Buenos Aires

Criterios básicos para la aplicación del capitulo VIII de Amoris laetitia

Estimados sacerdotes:

Recibimos con alegría la exhortación Amoris laetitia, que nos llama ante todo a hacer crecer el amor de los esposos y a motivar a los jóvenes para que opten por el matrimonio y la familia. Esos son los grandes temas que nunca deberían descuidarse ni quedar opacados por otras cuestiones. Francisco ha abierto varias puertas en la pastoral familiar y estamos llamados a aprovechar este tiempo de misericordia, para asumir como Iglesia peregrina la riqueza que nos brinda la Exhortación Apostólica en sus distintos capítulos.

Ahora nos detendremos solo en el capítulo VIII, dado que hace referencia a “orientaciones del Obispo” (300) en orden a discernir sobre el posible acceso a los sacramentos de algunos “divorciados en nueva unión”. Creemos conveniente, como Obispos de una misma Región pastoral, acordar algunos criterios mínimos. Los ofrecemos sin perjuicio de la autoridad que cada Obispo tiene en su propia Diócesis para precisarlos, completarlos o acotarlos.

l) En primer lugar recordamos que no conviene hablar de “permisos” para acceder a los sacramentos, sino de un proceso de discernimiento acompañado por un pastor. Es un discernimiento “personal y pastoral” (300).

2) En este camino, el pastor debería acentuar el anuncio fundamental, el kerygma, que estimule o renueve el encuentro personal con Jesucristo vivo (cf. 58).

3) El acompañamiento pastoral es un ejercicio de la “via caritatis”. Es una invitación a seguir “el camino de Jesús, el de la misericordia y de la integración” (296). Este itinerario reclama la caridad pastoral del sacerdote que acoge al penitente, lo escucha atentamente y le muestra el rostro materno de la Iglesia, a la vez que acepta su recta intención y su buen propósito de colocar la vida entera a la luz del Evangelio y de practicar la caridad (cf. 306).

4) Este camino no acaba necesariamente en los sacramentos, sino que puede orientarse a otras formas de integrarse más en la vida de la Iglesia: una mayor presencia en la comunidad, la participación en grupos de oración o reflexión, el compromiso en diversos servicios eclesiales, etc. (cf. 299).

5) Cuando las circunstancias concretas de una pareja lo hagan factible, especialmente cuando ambos sean cristianos con un camino de fe, se puede proponer el empeño de vivir en continencia. Amoris laetitia no ignora las dificultades de esta opción (cf. nota 329) y deja abierta la posibilidad de acceder al sacramento de la Reconciliación cuando se falle en ese propósito (cf. nota 364, según la enseñanza de san Juan Pablo II al Cardenal W. Baum, del 22/03/1996).

6) En otras circunstancias más complejas, y cuando no se pudo obtener una declaración de nulidad, la opción mencionada puede no ser de hecho factible. No obstante, igualmente es posible un camino de discernimiento. Si se llega a reconocer que, en un caso concreto, hay limitaciones que atenúan la responsabilidad y la culpabilidad (cf. 301-302), particularmente cuando una persona considere que caería en una ulterior falta dañando a los hijos de la nueva unión, AMORIS LAETITIA ABRE LA POSIBILIDAD DEL ACCESO A LOS SACRAMENTOS DE LA RECONCILIACIÓN Y LA EUCARISTÍA (cf. notas 336 y 351). Estos a su vez disponen a la persona a seguir madurando y creciendo con la fuerza de la gracia.

7) Pero hay que evitar entender esta posibilidad como un acceso irrestricto a los sacramentos, o como si cualquier situación lo justificara. Lo que se propone es un discernimiento que distinga adecuadamente cada caso. Por ejemplo, especial cuidado requiere “una nueva unión que viene de un reciente divorcio” o “la situación de alguien que reiteradamente ha fallado sus compromisos familiares” (298). También cuando hay una suerte de apología o de ostentación de la propia situación “como si fuese parte del ideal cristiano” (297). En estos casos más difíciles, los  pastores debemos acompañar con paciencia procurando algún camino de integración (cf. 297, 299).

8) Siempre es importante orientar a las personas a ponerse con su conciencia ante Dios, y para ello es útil el “examen de conciencia” que propone Amoris laetitia 300, especialmente en lo que se refiere a “cómo se han comportado con sus hijos” o con el cónyuge abandonado. Cuando hubo injusticias no resueltas, el acceso a los sacramentos es particularmente escandaloso.

9) Puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas. Pero al mismo tiempo no hay que dejar de acompañar a la comunidad para que crezca en un espíritu de comprensión y de acogida, sin que ello implique crear confusiones en la enseñanza de la Iglesia acerca del matrimonio indisoluble. La comunidad es instrumento de la misericordia que es “inmerecida, incondicional y gratuita” (297).

10) El discernimiento no se cierra, porque “es dinámico y debe permanecer siempre abierto a nuevas etapas de crecimiento y a nuevas decisiones que permitan realizar el ideal de manera más plena” (303), según la “ley de gradualidad” (295) y confiando en la ayuda de la gracia.

Somos ante todo pastores. Por eso queremos acoger estas palabras del Papa: “Invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia” (312).

Con afecto en Cristo.

Los Obispos de la Región

5 de septiembre de 2016


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Bien, pero ¿qué nos dice nuestro Señor? ¿Qué ha sostenido la Iglesia fielmente a su Palabra por dos mil años?

*Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio (san Mateo 5, 27-32)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Habéis oído el mandamiento “no cometerás adulterio”.

Pero yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.

Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.

Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero “gehenna”.

Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio” Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer – no hablo de unión ilegítima – la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio».

La Palabra del Señor es clara y la Palabra de Dios es eterna, no cambia; como dice santa Teresa de Jesús, Dios no se muda.

-El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (Mateo 24:35)

-El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Mateo 4:4)

-Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8: 31-32)

-Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema (maldito). Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema (maldito). Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo". (1ª de Gálatas 6-10) 

Los Mandamientos de la Ley de Dios son de obligado cumplimiento, si uno falta a alguno de ellos ha de confesarse para reconciliarse con Dios.

-Sí me amáis guardaréis mis Mandamientos. (Juan 14:15)

-El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. (Juan 14:24)

-De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. (Romanos 7:12)

- Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. (Romanos 8:7-8)

Para que la confesión sea válida es necesario el arrepentimiento y el propósito de enmienda. Difícilmente pueda darse ambas cosas en el caso que nos ocupa, si tras la confesión regresan a su casa para seguir cometiendo el mismo pecado.

Dios no nos manda pruebas que no podamos superar.

-No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla. (1Cor 10:13)

En referencia a la recepción de la Santa Comunión por personas divorciadas o vueltas a casar, los miembros de la Congregación de la Doctrina para la Fé, siendo el card. Joseph Ratzinger prefecto, en una carta a todos los obispos del mundo de fecha octubre 14, 1994 dice:

La creencia errónea que tiene una persona divorciada y vuelta a casar, de poder recibir la Eucaristía normalmente, presupone que la conciencia personal es tomada en cuenta en el análisis final, de que, basado en sus propias convicciones existió o no existió un matrimonio anterior y el valor de una nueva unión. Esta posición es inaceptable. El matrimonio, de hecho, porque es la imagen de la relación entre Cristo y su Iglesia así como un factor importante en la vida de la sociedad civil, es básicamente una realidad pública.

-Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma entonces del pan y beba del cáliz. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo. (1 Co 11, 27-29)

-Porque llegará el tiempo en que los hombres no soportarán más la sana doctrina; por el contrario, llevados por sus inclinaciones, se procurarán una multitud de maestros que les halaguen los oídos, y se apartarán de la verdad para escuchar cosas fantasiosas. (Segunda carta a Timoteo 4; 3-4)

Ahora se está cumpliendo lo que nos advierte san Pablo en estas palabras, pero la Palabra de Dios no se puede cambiar, ni Dios nos manda pruebas que no podamos superar con su ayuda y manteniéndonos en gracia. Lo que se vive hoy es una rebelión, es querer hacernos como Dios, es cambiar la Palabra de Dios a nuestro capricho, para hacer nuestra voluntad no la voluntad de Dios. Los verdaderos hijos de Dios se someten a la voluntad de Dios, de igual forma que lo hizo nuestro Señor Jesucristo, que siendo Dios se sometió en todo, por humildad y obediencia. Porque como nos dicen los apóstoles en Hechos (5:29):

¡HAY QUE OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES!



jueves, 22 de febrero de 2018

Arzobispo Osoro financia a la web herética Religión Digital

Osoro financia Religión Digital a través de la Delegación de Fundaciones

Según ha podido saber InfoVaticana, el arzobispado de Madrid paga 3.000 € anuales al portal dirigido por José Manuel Vidal a través del organismo diocesano dirigido por el socio de Chávarri abogados, David López Royo.

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, utiliza dinero de las fundaciones diocesanas del arzobispado de Madrid para financiar la web Religión Digital, desde la que se desprestigia permanentemente la doctrina católica, se ataca las tradiciones de la fe y se vilipendia con extrema dureza a santos como Juan Pablo II, Teresa de Calculta o la misma Iglesia Católica, a la que se ha llegado a referir como la “Iglesia de las tres P: puta, potente y paranoica” en un artículo firmado por el propio director, José Manuel Vidal.

(José Manuel López es un cura de la diócesis de Orense que, tras colgar los hábitos y emparejarse con una señora, dirige un portal web pretendidamente católico financiado por instituciones como el CEU o la Universidad de Comillas, además del imprescindible patronazgo del Padre Ángel, que tiene empleada a su pareja y a una de sus dos hijas—la otra estaba hasta hace poco en el equipo de Pablo Iglesias.

Hoy, en uno de esos delirios dominicales fruto de alguna pesada digestión, insulta a la Iglesia (la llama Puta, potente y paranoica), a San Juan Pablo II y Benedicto XVI, a quienes califica de “involucionistas”.)
En concreto, varias fundaciones diocesanas presididas por el Cardenal Osoro han contratado conjuntamente un banner en el portal dirigido por José Manuel Vidal por un importe de 3.000 € anuales, algo que ha pasado por la firma del delegado episcopal de fundaciones del Arzobispado de Madrid, David López Royo, recientemente incorporado además al despacho Chávarri abogados como director del área de RSC.

En ambientes clericales sorprendió especialmente la dura crítica que Vidal lanzó la semana pasada contra el presidente y el secretario de la Conferencia Episcopal, que muchos relacionan con la negativa de ambos a que Vidal fuera galardonado con uno de los premios Bravo, algo que según cuentan fuentes próximas a la Conferencia Episcopal había pedido él mismo al obispo electo de Getafe, Ginés García-Beltrán.

A continuación, algunas de las viñetas publicadas en el portal Religión Digital. Sobran las palabras.






























¿Asombrados? Pues no se asombren, hermanos, esto es lo que predica esta página pretendidamente católica y lo que muchos en la Iglesia predican hoy día. No es de extrañar que al final de la enciclíca Pascendi San Pío X escribiera del modernismo que «ninguno se maravillará si lo definimos afirmando que es un conjunto de todas las herejías».




lunes, 19 de junio de 2017

No pienso reformarme, sólo santificarme



NO PIENSO REFORMARME, SÓLO SANTIFICARME

Queridos hermanos, el secretario del Pontificio Consejo para la Unidad de los cristianos, Brian Farrell, en una “liturgia interconfesional” en Salamanca (España), dijo entre otras cosas: Si no nos reformamos, no tendremos un camino común hacia la unidad de los cristianos. El ecumenismo depende de la reforma de los cristianos. Lo primero que sentí al oír estas palabras es, ¿en qué he de reformarme? Sobre esta triste y lamentable “liturgia” comentaré lago más adelante. Sólo entiendo una forma de reforma en mi vida, la de desterrar el pecado en ella; la reforma para vivir santamente, para cumplir perfectísimamente con la Ley de Dios, con sus Mandamientos, con los Mandamientos de la Iglesia, la de ser fiel a la Tradición de la Iglesia, al Magisterio de la Iglesia, al depósito de la fe, porque todo ello es camino para la salvación de mi alma. Porque toda reforma en vida es para santificación de mi alma y las almas que Dios pone en mi camino.

¿Se refería a esto el secretario del Pontificio Consejo parea la Unidad de los Cristianos? Me temo que no. La comunidad luterana, que no Iglesia luterana como erróneamente insiste una y otra vez el obispo Farrell, no ha hecho más que reformarse desde sus inicios heréticos; y nunca esa reforma ha sido en la dirección de reconocer su herejía y arrepentirse de ella para volver al seno de la verdadera y única iglesia de Jesucristo, la Iglesia católica, apostólica y romana.

Ellos se reforman siempre, nosotros los católicos nos santificamos. Nos santificamos con los sacramentos, ellos no, sólo se reforman sin interrupción. Buscamos santificarnos, por eso rezamos a Dios Padre, recibimos a Dios Hijo y nos da la gracia Dios Espíritu Santo. En la confesión el sacerdote da el perdón en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Si reformamos esto ya no estamos en la Iglesia de Cristo sino en la del hombre.

Hay que decir que la realidad de la Iglesia postconciliar es la de una Iglesia en constante reforma, reforma hecha por el hombre a su propio criterio. Así nos encontramos iglesias de paredes desnudas, encaladas, sin sagrarios a la vista, sin Cristo crucificado, a lo sumo un Cristo resucitado sin cruz, con una imagen que dicen de la Santísima Virgen, pero que puede ser de cualquier deidad femenina, pero que en ningún caso refleja las devociones tradicionales. Iglesias sin imágenes de santos, sin crucifijos, iglesias que no molesten ni ofendan sentimientos interreligiosos, iglesias que dejaron de ser comunidades vivas de adoración a Dios, Uno y Trino, donde ya no se  ofrece el santo sacrificio de expiación, de adoración, de acción de gracias e impetratorio, donde ya no se reconoce la viva tradición bimilenaria de la Iglesia.

Consecuencia de esta reforma acaecida en la Iglesia, sin control, a capricho del clero y obispos, del veto a lo tradicional, de la introducción de constantes novedades litúrgicas, innovaciones en la vida de piedad, de oración, aceptando cualquier peregrina novedad en detrimento de la consolidad experiencia de la tradición, es la verdadera ignorancia de los fieles, que yo son conscientes de lo que caracteriza su propia fe, su liturgia, su vida de oración. La gente se ha reformado, en vez de santificarse. Lo ven todo bien.

La fe católica se ha cuestionado y ya es irreconocible por una inmensa mayoría. La consigna de la reforma ha devastado la fe, ha creado la confusión y ha establecido su asiento en la iglesia la arbitrariedad. La arbitrariedad es lo que caracteriza hoy día a la Iglesia. Una consecuencia son las “liturgias interconfesionales”.

Lo que se reducía a una semana al año, la semana por la unidad de los cristianos, se está empezando a reproducir poco a poco por todos lados. Una “liturgia interconfesional” por aquí, otra por allí, hasta que ya sea la tónica de la vida parroquial. ¿De dónde han salido? ¿Dónde está la gloria a Dios? ¿Dónde la adoración a Dios presente en la Sagrada Hostia? ¿Qué se está haciendo del lugar sagrado de la iglesia? ¡Vamos a la iglesia a dar culto a Dios!  Las “liturgias interconfesionales” ofenden a Dios Eucaristía, lo relegan al olvido, no se habla de Él. Le dan la espalda. El lugar que debe ser para la gloria de Dios, es para la gloria del hombre en detrimento del culto a Dios, Uno y Trino. El Señor está otra vez en la Cruz. Estamos crucificando a Cristo al lado de delincuentes.

No hacen justicia a nuestro Dios. ¿Podremos derrotar el falso ecumenismo? Si. Hablando la Verdad de Dios, de Dios Uno y Trino y de la Santísima Virgen. Esas son las armas del soldado de Cristo contra la falsa reforma y el falso ecumenismo. El Señor vino a hablarnos de Dios Padre, vino como Dios Hijo y nos dejó a Dios Espíritu Santo, y todo ello gracias a la Santísima Virgen. Todo ello pasa en la transubstanciación: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Con esta verdad nos mantendremos en la fe católica recibida, no reformada, porque la Iglesia de Jesucristo no se reforma, es siempre la misma, como mismo es el Señor, que no cambia, porque sus palabras son siempre las mismas, sus mandamientos permanecen invariables, como su Ley divina.

El Concilio Vaticano II necesita una aplicación más real, dice el obispo Farrell. Una vez más la arbitrariedad que impera por doquier en la Iglesia. ¿Qué quiere decir una aplicación más real? ¿Quién decide esta aplicación más real? ¿Y por qué esa necesidad? Nos encontramos con un lenguaje, que ha hecho asiento para no irse de la Iglesia, indeterminado que no sabemos lo que quiere decir, que sólo tiene sentido en la mente de quien habla. Es un lenguaje retorcido, irregular, capcioso, indeterminado, que no dice, pero que quiere decir, pero que no se decide a decir, porque en realidad no sabe realmente lo que quiere, o sí.

Es un nuevo lenguaje, fruto y consecuencia de la reforma, que también ha afectado a la forma de expresarse, que tiene la necesidad imperiosa de hablar pero sin fijar con claridad lo que quiere. Hablar y hablar. Porque hablando se entiende la gente, dice el dicho popular; por tanto, hay que hablar. ¿Dónde quedó aquel lenguaje claro, preciso, alimento para el alma y goce del espíritu de aquellos verdaderos Pastores de la Iglesia?

Resumiendo, queridos hermanos, tras toda esta vorágine reformadora que ha dejado la gloria de Dios de un lado, que se ha olvidado de la Santísima Virgen, este sacerdote no piensa reformarse sólo santificarse. Y, además, toda “liturgia interconfesional” donde no esté Cristo Eucaristía en el centro y no se rece a la Madre de Dios tiene mi más absoluta y rotunda indiferencia.

No sin mi Sagrario. No sin mi Madre.

Ave María Purísima.

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa.

Visto en Adelante la Fe.